jueves, 28 de junio de 2012

Etica en el mercado: Competencia perfecta

Un mercado es cualquier foro en el que las personas se reúnen con el propósito de intercambiar la propiedad de bienes o dinero. Los mercados son muy pequeños y temporales (dos amigos que intercambian ropa constituyen un pequeño mercado transitorio) o bastante grandes y relativamente permanentes (el mercado de petróleo se extiende por varios continentes y ha operado durante décadas).

Un mercado perfectamente competitivo es aquel en el que ningún comprador o vendedor tiene el poder para afectar de manera significativa los precios a los que se intercambian los bienes. Los mercados perfectamente competitivos se caracterizan por los siguientes siete aspectos:
  1. Existen numerosos compradores y vendedores, ninguno de ellos tiene una participación sustancial en el mercado.
  2. Todos los compradores y los vendedores entran o salen del mercado con libertad y de inmediato.
  3. Todo comprador y vendedor tiene un conocimiento completo y perfecto de lo que cada uno de los otros compradores y vendedores está haciendo, incluyendo el conocimiento de los precios, las cantidades y la calidad de todos los bienes que se traen y se venden.
  4. Los bienes vendidos en el mercado son tan similares entre sí que nadie se preocupa de quién compra o a quién se vende.
  5. Los costos y los beneficios de producir o usar los bienes que se intercambian están apoyados por completo por quienes los compran o venden y no partes externas.
  6. Todos los compradores y los vendedores desean maximizar la utilidad: cada uno intenta obtener lo más posible o por lo menos lo posible.
  7. Ninguna parte externa (como el gobierno) regula el precio, la cantidad, o la calidad de ningún bien que se trae y se vende en el mercado.
Los primeros dos aspectos son las características básicas de un mercado "competitivo" porque aseguran que los compradores y los vendedores tienen en esencia el mismo poder y ninguno puede forzar a otros a aceptar sus términos. El séptimo aspecto es el que hace que un mercado califique como "libre": es un mercado libre de cualquier regulación impuesta sobre el precio, la cantidad o la calidad. (Los llamados mercados libres, sin embargo, no necesariamente están libres de todas las restricciones, como ser verá más adelante.) Observe que el término mercado libre empresa en ocasiones se usa para referirse a mercados libres perfectamente competitivos.

Además de estas características, los mercados competitivos libres también necesitan un sistema de propiedad privada que sea posible hacer cumplir (de otra manera, los compradores y los vendedores no tendrían derechos de propiedad para el intercambio) y un sistema fundamental de producción (que genere los bienes y los servicios cuya propiedad se intercambia).

En un mercado libre perfectamente competitivo, el precio que los compradores están dispuestos a pagar por los bienes sube cuando se dispone de menos bienes, elevación de precios que induce a los vendedores a proporcionar mayor cantidad de bienes. Entonces, conforme se dispone de más bienes, los precios tienden a bajar y éstos llevan a los vendedores a disminuir las cantidades que proporcionan. Tales fluctuaciones producen un resultado sorprendente: en un mercado perfectamente competitivo, los precios o las cantidades siempre se mueven hacia lo que se llama el punto de equilibrio. El punto de equilibrio es aquel en el cual la cantidad de bienes que desean los compradores es exactamente igual a la cantidad de bienes que desean vender los vendedores, y en la que el precio más alto que los compradores están dispuestos a pagar es igual al precio más bajo que los vendedores están dispuestos a tomar. En el punto de equilibrio, todo vendedor encuentra un comprador dispuesto y todo comprador encuentra un vendedor dispuesto. Incluso este resultado asombroso de los mercados libres perfectamente competitivos tiene un fin aún más sorprendente: satisface tres de los criterios morales: justicia, utilidad y derechos. Es decir el mercado libre perfectamente competitivo logra cierto tipo de justicia, satisface determinada versión de utilitarismo y respecta ciertos tipos de derechos morales.

¿Por qué los mercados perfectamente competitivos logran estos tres resultados morales asombrosos? Las familiares curvas de oferta y demanda se usan para explicar el fenómeno. La explicación se dan en dos etapas: primero, se ve por qué los mercados libres perfectamente competitivos siempre se mueven hacia el punto de equilibrio. Después, se ve por qué los mercados que se mueven hacia el punto de equilibrio de tal manera logran estos tres resultados morales.

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