Comportamiento posterior a la compra
La tarea del mercadólogo no termina cuando se compra el producto. Después de adquirirlo, el consumidor quedará satisfecho o insatisfecho y tendrá un comportamiento posterior a la compra, el cual es de interés para el mercadólogo, ¿Qué determina que el consumidor quede satisfecho o insatisfecho con una compra? La respuesta radica en la relación que hay entre las expectativas del consumidor y el desempeño percibido del producto. Si el producto no cumple con las expectativas, el consumidor quedará decepcionado; si cumple con las expectativas, el consumidor quedará satisfecho; si excede las expectativas, el consumidor quedará encantado.
Cuanto mayor sea la brecha entre las expectativas y el desempeño, mayor será la insatisfacción del consumidor. Esto sugiere que los vendedores deben hacer declaraciones acerca de sus productos que corresponden fielmente a su desempeño, con la finalidad de satisfacer a los clientes. Algunos vendedores incluso podría citar niveles de desempeño mejores que los reales para aumentar la satisfacción de los consumidores con el producto. Por ejemplo, los vendedores de Boeing suelen ser conservadores al estimar los beneficios potenciales de sus aviones. Casi siempre subestiman la eficiencia del combustible: prometen un ahorro del 5 por ciento que resulta ser de un 8 por ciento. Los clientes quedan encantados porque el desempeño es mejor que el esperado; vuelven a comprar y comentan con otros clientes potenciales que Boeing cumple sus promesas.
Casi todas las compras importantes producen disonancia cognoscitiva, o molestia causada por un conflicto posterior a la compra. Después de la compra, los consumidores quedan satisfechos con los beneficios de la marca que eligieron y se alegran de haber evitado las desventajas de las marcas que no compraron.
Sin embargo, toda compra implica un compromiso. Los consumidores se sienten inquietos por haber adquirido las desventajas de la marca que eligieron y por haber perdido los beneficios de las marcas que no compraron. Así los consumidores sienten siempre al menos un poco de disonancia posterior a la compra.
¿Por qué es tan importante satisfacer al cliente? La satisfacción de los clientes es un factor clave para establecer relaciones redituables con ellos - para conservarlos, desarrollarlos y cosechar su valor de por vida -. Los clientes satisfechos vuelven a comprar el producto, hablan favorablemente a otros acerca del producto, prestan menos atención a marcas y anuncios de la competencia, y compra otros productos de la misma empresa. Muchos mercadólogos van más allá de simplemente cumplir con las expectativas de los clientes, buscan encantar al cliente.
Un cliente insatisfecho responde de otra manera. Los rumores negativos viajan más lejos y más rápidamente que los positivos y pueden dañar en poco tiempo las actitudes de los consumidores hacia una compañía y sus productos. Las compañías no pueden confiar en que los clientes insatisfecho les harán saber sus quejas. La mayor parte de los clientes descontentos nunca habla con la compañía acerca de sus problema. Por ello, la compañía debe medir la satisfacción de sus clientes con regularidad y establecer sistemas que animen a los clientes a presentar sus quejas. De este modo, la compañía puede saber cómo se está desempeñando y cómo puede mejorar.
Pero, ¿qué deben hacer las compañías con los clientes insatisfechos? Casi todas ofrecen, como mínimo números telefónicos gratuitos y sitios web para manejar quejas y peticiones. Por ejemplo, en los últimos veinte años, la línea de ayuda de Gerber (1-800-4-GERBER) ha recibido más de cinco millones de llamadas. Los empleados de esta línea de ayuda, la mayoría maddres o abuelas, tratan las preocupaciones de más de 2400 clientes al día y proporcionan consejos sobre el cuidado de los bebés las 24 horas del día, los 365 días del año. Los clientes también pueden consultar el sitio web de Gerber, proporcionar su número telefónico y un miembro del personal se pone en contacto con ellos posteriormente.
Al estudiar la decisión integral del comprador, los mercadólogos podrían encontrar formas de ayudarle a tomarla. Por ejemplo, si los consumidores no están adquiriendo un producto nuevo porque no lo consideran necesario, el mercadólogo podría lanzar mensajes publicitarios que activen la necesidad y muestren cómo el producto resuelve los problemas de los clientes. Si éstos conocen el producto, pero no lo compran porque tiene actitudes de rechazo hacia él, el mercadólogo deberá encontrar formas de modificar el producto o bien cambiar la percepción de los consumidores.
Tomado de Kotler & Armstrong: "Fundamentos de Marketing" 8va Edición Capítulo 2, página 144-146.