- Líder puede llegar a ser cualquier persona que decida serlo y esté dispuesto a hacer los esfuerzos personales para lograrlo.
- Los líderes están en todas partes, todos los sistemas, a todos los niveles. No tiene ninguna relación con el status o la importancia del cargo, que hasta ahora sólo se reservaba a las esferas empresariales o sociales más altas.
- Las estructuras en las que el líder se desarrolla están poco o nada formalizadas. Es más, a mayor grado de formalización organizativa, menor emergencia de líderes entre niveles.
- La orientación al cambio es una constante, pero más que para realizar transformaciones radicales, la acepción de cambio se refiere a una predisposición o actitud hacia el inconformismo y la búsqueda permanente.
- El líder no está sólo, sino que está soportado por todos los que son influidos a través de su atracción personal. El líder encerrado en su torre de marfil al que todos veneran y obedecen, ya no tiene ninguna razón de ser.
- Los llamados líderes tienen alguna extraña combinación de elementos, un self personal, que repercute en sí mismo y en quienes le rodean, ya sean otros líderes, seguidores, proveedores o clientes. Esta condición atrae y genera fuerte impacto a su alrededor.
- La influencia es una consecuencia del impacto, generando ganas de ser seguido y contagiado en el ejercicio del liderazgo.
- Finalmente, el líder tiene obligaciones para con las personas y con los negocios. Debe traducir las ideas en resultados y conseguir que otros se desarrollen.
Artículo: Múltiples dimensiones del liderazgo, EADA.
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